15 mar. 2013

Algunos mitos infiltrados en el cristianismo

Por Aryan

En el presente texto expongo algunas reflexiones espirituales que creo serán de interés para todos aquellos cristianos con ánima filosófica y librepensadora. Todo desde mi interpretación personal con la Guia de Dios, y respetando a las opiniones de otros hermanos siempre que me respeten a mí:

SIGNIFICADO DE KUSH: habitualmente se identifica con Etiopía, pero en realidad el significado es doble, cosa que no ha de sorprendernos, dado que las lenguas semíticas tienden a la ambigüedad en muchos casos. La otra interpretación, que da sentido a la figura de Nimrod es una deformación de Kish, una antigua ciudad sumeria, del tiempo de la famosa Torre de Babel (un zigurat, que
brilla por su ausencia en Etiopía, y más en esa época, anterior incluso a Egipto y China). Esto es importante también para evitar que ciertos indeseables afrocentristas se intenten llevar el ascua a su sardina diciendo que el genio malvado Nimrod es un ejemplo bíblico de gran arquitecto negro, lo cual es falso en todo sentido.

DÍAS DE LA CREACIÓN: habitualmente, se confunden con días comunes, pero en realidad son Días de Dios (de mil años cada uno) que luego serían adaptados a la escala humana (pues como bien se dice, el hombre es a imagen y semejanza de Él, pero obviamente a una escala mucho menor). Esto explica entre otras cosas la ubicación del Séptimo Día y su correspondencia con el futuro Reino Milenial de Cristo.

UBICACIÓN DEL EDÉN: hay una creencia de que se refiere a Mesopotamia, pero en realidad esto es un mito causado por las limitaciones de los exotéricos: en la Escritura se dice que Lucifer ya se paseaba por el Edén con un manto de joyas en el Tercer Día, lo que indica que el Edén es un Santuario aislado en el que se une el mundo material y el mundo espiritual (lo cual es también la razón por la que Adán se vuelve mortal tras ser devuelto a la tierra de la que fue sacado): esto está muy bien recogido en los Cuatro Mundos del esoterismo cabalista. Igualmente, los Árboles del Paraíso no son comparables a los árboles mundanos, lo cual explicaría por qué en ciertas religiones paganas han sido adorados como ídolos. Además, el Monte del Testimonio situado en el extremo septentrión no es otro que el Pilar del Mundo que conecta el Cielo con la Tierra.


ANNO MUNDI: un error habitual del creacionismo es estimar la edad del mundo como de aproximadamente seis mil años, cuando lo cierto es que la cuenta empieza en realidad desde la creación de Adán o bien (ver la explicación sobre los DÍAS) desde la Caída de Adán y su entrada en la dimensión terrenal, sujeta al Tiempo y a la Muerte (en contraposición a la Eternidad espiritual). Por tanto el verdadero Anno Mundi sería de algo menos de trece mil años.


SOBRE LA MAGIA: por errores de traducción e interpretación, este término está desvirtuado con respecto a su significado original, que no es otro que Poder (espiritual). De esta forma, si uno habla de la Magia de Cristo está hablando del Poder de Cristo. Así mismo, en un principio no existía la distinción entre sacerdote y mago (de hecho este término se refiere al sacerdocio persa, los mismos que Adoraron a Jesús como Dios Encarnado), todo esto vino porque tras el pacto con Constantino (un pagano adorador del Sol que favoreció al cristianismo por motivos políticos, pero que se perdía en las sutilezas espirituales), una rama del cristianismo traicionó a sus hermanos por congraciarse con el emperador, lo cual provocó la degeneración del cristianismo con la introducción de elementos paganos (entre ellos la represiva legislación romana, que hasta entonces acusaba a los cristianos de practicar magia) y la matanza de hermanos hacia los fieles al Espíritu, a los que luego calumniaron como "herejes", caricaturizando y falsificando su doctrina.

MÍSTICA Y BRUJERÍA: debido a las mismas manipulaciones descritas en el punto anterior, también es importante distinguir entre mística y brujería, porque lo contrario implica blasfemar contra el Ruah (pecado imperdonable) por ceder tácitamente a Satán el monopolio de lo sobrenatural: el cristianismo primigenio es una religión mistérica, y por tanto practica la Mística, que se le podría llamar magia blanca en oposición a la brujería o magia negra. Aquí hay que aclarar que la Luz o la Oscuridad no dependen del efecto como en el paganismo panteísta tan de moda en la New Age, sino de la causa: si el origen es Dios, es Luz aunque sea ofensiva (porque lo es contra los impíos) mientras que si es Satán es Oscuridad aunque sea defensiva (porque sana a los idólatras).

ÁNGELES Y DEMONIOS: en la mitología católica del Medievo se crearon muchas falsedades heredadas por sus hijos renegados los protestantes, y entre ellas está la concepción de los primogénitos de Dios (que al igual que los hombres -segundos nacidos y herederos, lo cual no es raro que ocurra: se repite en los casos de Caín y Abel/Seth, Esaú y Jacob, Moisés y Aarón, etc- están dotados de Palabra, a diferencia de las bestias y a semejanza de Dios) o ángeles. Los demonios no son una raza aparte de seres deformes con cuernos caprinos y rabo, sino que racialmente son idénticos a los ángeles, y aunque su forma física no sea invariable (dado que no están atados a un cuerpo material) las referencias bíblicas los muestran semejantes a hombres muy hermosos (a los dos ángeles que avisaron a Lot los sodomitas les quisieron violar, Enoc describe a los grigori de una belleza sobrehumana), y sin alas por cierto (recordar que son espíritus, y además Jesús no necesitó alas para ascender al Cielo, ni tampoco Enoc o Elías). La realidad es que tras la Caída Lucifer y los suyos no perdieron ni su poder, ni su inteligencia ni su belleza, sino su inocencia, que aunque pueda parecer muy sutil es algo mucho más importante que lo demás. De esta manera se entiende como por ejemplo los "dioses" griegos eran muy bellos, inteligentes y poderosos pero también tremendamente perversos y depravados. Incluso los "dragones" (una forma demoníaca fruto de la Maldición de Dios hacia la Serpiente Antigua en el Edén) fueron deformados para acomodarlos a la mitología nórdica, que es la visión que ha quedado hoy en día: en la Biblia, un "dragón" no es sino un demonio con forma aparente de serpiente, y eso implica que, en todo caso, los dragones reales se parecen más a los asiáticos (curioso que en esas sociedades, que desde los mongoles han sido siempre enemigos del Occidente y de la Cristiandad, haya prosperado tanto el "culto al dragón") que a los alados nórdicos.

SATÁN Y SUS MÉTODOS: aquí existe una gran confusión por causas muy similares a las ya esbozadas, y es que Satán no es sino un título que significa "Enemigo" y que también enunciamos como "Diablo". Igualmente, Lucero o Lucifer son traducciones deformes del nombre original hebreo que es probablemente el que este siga usando para referirse a sí mismo (no sería raro que Satán se concibiera a sí mismo como el "bueno" en contraposición a Dios): Helel ben Shahar, que significa Brillante Poder hijo de la Aurora (que aquí refiere a la Luz que según Génesis existía antes del Sol, y que es la sustancia de la que están hechos los ángeles). Por otro lado, existe la equivocada creencia de que Satán no es capaz de hacer nada que pueda pasar por beneficioso desde un punto de vista humano: eso es falso, puesto que el objetivo de Satán es la posesión y dominio de nuestras almas, así como la usurpación de la Soberanía de Dios, razón por la cual no le importa en absoluto captar idólatras a través de las sanaciones de un brujo pagano o bien disfrazarse de ídolo: a diferencia de Dios, Satán no es selectivo con aquellos a los que da su perversa herencia, puesto que solo le importa que le satisfagan su soberbia, sin importar la idiosincrasia de sus aduladores.


SOBRE EL INFIERNO: otro mito, plasmado artísticamente en la Divina Comedia de Dante, es que en el infierno los demonios torturan a los humanos pecadores mientras ellos están indemnes: esto es absolutamente falso, ya que desde un inicio la Biblia dice que el infierno fue creado originalmente como prisión y lugar de tormento para los ángeles caídos, no para los hombres, y además, siendo la Justicia de Dios perfecta, ¿cómo podría permitir que los más grandes pecadores gozaran de impunidad mientras subyugan a los hombres malvados, que no son sino imitadores y segundones de los primeros? La realidad es que el fuego infernal atormenta con justicia a ambas especies, y probablemente más a los ángeles, ya que fue diseñado contra estos y además la responsabilidad de ellos, como primogénitos de mayor poder y conocimiento, es muy superior a la de los hombres: me refiero a que los ángeles no pecan nunca por debilidad, sino siempre con plena consciencia, es decir, por malicia. Y eso Dios lo tiene en cuenta a la hora de dar la paga del pecado.
En conclusión, animo a todos los que me lean a reflexionar y meditar sobre la Sagrada Escritura y los Divinos Misterios, pues solo así se alcanza la Sabiduría, siempre con la Guía de Dios (y teniendo esta no debéis temer que el mundo os repudie y os calumnie, ni aunque sean de vuestra familia, vuestra ideología o vuestra iglesia: cualquiera que os ataque por seguir a Cristo, es un enemigo y un siervo del Demonio disfrazado, y tenéis el derecho y el deber de defenderos). Por lo demás, es posible que en futuro publique más reflexiones, si Dios me da Sabiduría para ello.

Guiados seamos por ÉL.

ARYAN

8 comentarios:

Pedro Agudo dijo...

Excelente reflexión que se ofrece a muchos comentarios. Me gusta la reflexión que haces sobre el "tiempo" y por ser de las primeras escribo mi opinión sobre "el tiempo sagrado" que yo personalmente diferencio del -tiempo profano- y sus ritmos temporales que varían mucho según la intensidad de vivencias por las que se pasa. Los intervalos del tiempo sagrado no se pueden medir, no tiene cambios ni se agota, las religiones lo reactualizan con periodos de tiempo litúrgico para conmemorar algún acontecimiento mítico. La gran diferencia entre un hombre religioso y otro que no lo es, se basa, en que el primero santifica los acontecimientos históricos que considera realidades sagradas porque siente la necesidad de sumergirse periódicamente en ese espacio atemporal que le hace sentirse inmortal, (muchos cristianos sienten en ese momento una gran nostalgia mucha melancolía del paraíso perdido), yo creo que la mayoría de los textos sagrados están escritos fuera del tiempo profano en el campo primordial en el que opera la Conciencia Divina. Para algunos místicos la historicidad de la persona de Cristo va más allá de las fechas litúrgicas y temporales. Cristo es la transparencia y la creatividad cósmica y la sacralidad en toda su esencia, y para comprender esta afirmación hay que elevar la conciencia a alturas supraterrestres fuera del tiempo profano. Cristo no es un "hombre bueno" (un tío guay y enrollado) que ofrecía enseñanzas éticas y morales de comportamiento para que el ser humano se reprima y sea mejor persona y deje de pegar a su esposa y no se emborrache; este tipo de planteamientos puede ser bueno para los evangelistas o los testigos de Jehová. Cristo es la trascendencia atemporal más absoluta, la eternidad; estuvo aquí un tiempo histórico, no para convertirnos en beaturrones ritualistas y fanáticos, vino a ofrecernos la Luz y el camino para salir de este infierno terrestre: es el único Ser cósmico, que por amor se compromete con la humanidad, es decir en términos coloquiales "se moja" por todos nosotros ¿conocéis de algún otro ser que haya hecho semejante acto? es el único que desciende a los infiernos y libera a los millones de almas retenidas por los Arcontes, y en términos esotéricos cristianos es cuando el Tiempo Sagrado se introduce en este mundo de manera lenta pero irrevocable, la guerra entre la Luz y las tinieblas en este planeta esta ganada, es cuestión de tiempo, pero el tiempo profano será largo, y el Tiempo Sagrado muy corto. -Os he dicho: Estaré siempre con vosotros! ¡Hasta el final de los tiempos! San Mateo 28-18-20.
Saludos



Aryan dijo...

Muchas gracias por tu valiosa aportación, Pedro. Te diré que esta no es la única ristra de reflexiones que se me han ocurrido, lo nuevo ha sido decidirme a darles forma de artículo y publicarlas, quizás vuelva a hacerlo en el futuro. Totalmente de acuerdo con lo que dices acerca del tiempo, de hecho incluso un lego podría darse cuenta de lo extraño que es que haya anciadolescentes cuyas canas no les impiden actuar con la necedad e indecencia de la juventud, y niños sabios cuya cronología no les impide actuar con la sabiduría y el honor de la verdadera ancianidad venerable. Cuando intento explicar esta realidad a profanos (infructuosamente, ya que aún cuando no pueden refutarme “aman más las tinieblas que la luz”), lo comparo con los estados del agua: el tiempo físico es como el hielo, rígidamente cristalizado en una estructura física, mientras que el tiempo psíquico (fácil de contactar en el mundo onírico) es como el líquido fluyente y de forma variable, y el tiempo espiritual es como el vapor, siempre elevándose y sutil. Por esto, de cierto digo que los profanos llaman ancianos a los que son mancebos, y mancebos a los que son ancianos, pues están cegados más allá de la materia (muchos dicen que el oro amarillo es bello, pero la plata blanca es para mí lo más excelso, el color de la Luz Pura de Dios y de las irisadas estrellas que alumbran Su Morada: a mí Dios me ungió con un mechón de precoz plata y con un destello de luz estelar). En efecto, algo que caracteriza al Vero Dios que nosotros servimos es Su Atemporalidad, la trascendencia del Tiempo que no posee ninguna otra criatura, por poderosa que sea: por eso es que Dios es Inmutable, y por eso Su Inmaculación no se pierde jamás. Luego te diré que sé de lo que hablas porque cuando hace un tiempo tuve unas experiencias místicas (trances que fueron el vector de mi conversión definitiva, sincera y absoluta a Cristo), es como si una conmoción sobrenatural, que definiría como en extremo bella, pura y melancólica, me llenase las venas en un éxtasis supraterreno que al finalizar deja una tremenda sensación de nostalgia y de pérdida, y a veces de agotamiento y desesperación, como la revelación de hasta donde alcanza la depravación del mundo y de que solo hay esperanza en el Espíritu, exquisita miel que una vez probada no puede ser olvidada. Que la Escritura tiene una dimensión espiritual y mistérica es algo indiscutible, y la prueba es como ningún exotérico puede comprender la Esencia y Función del Ruah más allá del dogma y la teoría: en realidad, ellos son materialistas inconscientes, que tácitamente desprecian de forma blasfema a la más sutil de las Personas de Dios, considerándolo una especie de cero a la izquierda sin relevancia real y por esto es que ceden toda manifestación sobrenatural y mágica a Satanás, como si Lucifer fuera el creador y maestro de una Sabiduría de la que Dios carece.
...

Aryan dijo...

La historicidad de Cristo en efecto va más allá de hechos físicos (que en cualquier caso suelen ser incorrectos, ya que la Natividad astronómicamente hablando se calcula alrededor del crepúsculo vespertino del 13 de Septiembre, según las referencias del Evangelio), es algo trascendente, aunque Dios se adaptara al tiempo de los hombres de su época (porque hubiera sido diferente con los antediluvianos que vivían por siglos en vez de décadas, y a este respecto me molesta mucho cuando para calcular la longevidad media fechan a Enoc como precozmente muerto, cuando lo cierto es que no murió, sino que “caminó con Dios” y fue transfigurado en el ángel Metatrón, lo cual explicaría por qué su descendiente Noé era tan bello como los Grigori). A este respecto, quizás sería interesante examinar la herencia que da Noé a cada hijo, que resultan ser proféticas: se bendice al primogénito Jafet dándole el dominio del mundo cuando habite en la tienda de Sem, cuyo Dios es bendito (lo cual indica que la rama europea de los caucásicos -en los que se incluye a los semitas puros según la antropología clásica previa a la deformante histeria nazi-), y se maldice a Cam, que queda excluido de la bendición (y por tanto es extra-caucásico, derivando de aquí, según la progresiva degeneración, mongoloides, capoides y finalmente negroides). Efectivamente, Cristo no era un vulgar “bonachón” que se limitara a predicar la “bondad” humana y la moral como instrumento utilitarista: el que las iglesias mundanas lo hayan entendido así no es sino prueba de su ceguera y degeneración (y eso suponiendo que se pueda considerar “cristianismo” a lo de los TdJ que niegan la Divinidad de Cristo). Efectivamente, existe una tendencia exotérica a aferrarse bien al ritual (que no es más que una farsa interpretada por una “iglesia” de burócratas) como al fanatismo que pareciera creer en una “inlibración” cual islamistas antes que en una Encarnación. Cristo es la Llave, la Luz y el Camino para quebrar nuestras cadenas, el Pecado que invierte la ascensión que es natural a la sutileza del espíritu para arrastrarla al Abismo: solo Él tuvo el altruismo necesario para descender físicamente a la carne y sufrir voluntariamente una muerte humillante a manos de hombres bajos e indignos. El descenso a los infiernos y la liberación de las almas pías del Seól es la señal definitiva, a partir de ahí Satán se desespera porque entiende que ante Él ni siquiera puede reinar en el Abismo al que fue desterrado, y eso hace que hasta el Fin se comporte como una bestia acorralada: por eso puso tanto empeño en destruír la Iglesia desde la edad apostólica, entronizando a tiranos primero e infiltrando Caínes después para destruir los Misterios y dejar unas iglesias corruptas, tullidas y decadentes. Hoy en día podemos ver como su crueldad se ensaña solapada con los pocos de entre los hombres que son puros, destacando el infanticidio genocida que es el aborto. AMÉN a esa cita, hermano.

Saludos

Serk1492 dijo...

En primer lugar quiero darte de nuevo las gracias, Aryan, por aportar otro granito de arena a esta pequeña montaña.

Sobre los días de la Creación yo soy partidario de verlo con un prisma un poco relativo. Quiero decir, que los siete días es una forma de "resumir" el proceso. La mente humana no es perfecta y esto se refleja en la multitud de mitos y leyendas que a lo largo de la historia han tenido todos los pueblos para dar una explicación a cosas desconocidas. Forma parte del cerebro "inventar" incluso si es necesario, una explicación a un suceso inexplicable.

Creo que coincido en la ubicación del Edén. Tampoco creo que esté físicamente en este mundo.

Sobre la edad del mundo no tengo una opinión muy concreta pero sean 6000, 13000 o millones de años como creen muchos científicos lo veo posible.

Soy escéptico respecto a la magia o la brujería, pero sí lo veo muy posible, ¿por qué no?

Me ha gustado tu análisis sobre los ángeles, los demonios y el infierno. Es pura mitología eso de pintar a los demonios torturando a los humanos. No es real, por tanto, sino mitología, simplemente. No creo que esté de más pero siempre que no tienda a la confusión. Está bien, pues, matizar como has hecho.

Me gusta que se toquen estos temas.

Un cordial saludo.

Aryan dijo...

De nada Serk, igualmente yo te doy las gracias por publicarme, más vale una casa pobre y honorable que una mansión impía (lo digo por ciertos elementos de los que ya te he hablado en privado).

El problema del evolucionismo es sobre todo que el considerar al hombre un animal inteligente, y al considerar al hombre primigenio un cavernícola simiesco, se está insultando a Dios en tanto que Él hizo a Adán a Su Imagen y Semejanza. Eso es incompatible con la Revelación, y además ni siquiera ha podido ser probado de forma concluyente por la ciencia mundana (que aunque se le haga propaganda de “omnisciente” -aquí se puede ver un rasgo de idolatría atea- lo cierto es que las dataciones de más de 4000 años son más que otra cosa especulativas: las cifras bailan de tal manera que en no pocos casos los científicos necesitan establecer un “consenso” cuyo valor real es similar a una elección a dedo). Y si a eso le añades que el que el hombre actual sea el culmen contradice el sentido común y la intuición que vemos todos los días a nuestro alrededor, además de TODAS las tradiciones religiosas incluyendo el paganismo, las coincidencias resultan demasiadas y demasiado variadas en su cualidad como para suscribir el evolucionismo, que se ha impuesto como dogma ateo por intereses muy siniestros de las élites, y que ha sido aceptado por las iglesias oficiales solo después de presiones no muy distintas a la coacción que en los 70’s llevó a los psiquiatras a eliminar la homosexualidad del registro de patologías mentales. No digo que todos los evolucionistas sean hostiles a la Fe y deliberadamente perversos, pero sí que están equivocados, aunque sea de forma sincera, y que los cristianos verdaderos no debemos plegarnos a las presiones de los mutables caprichos del mundo. Yo no afirmo una perfección formal de la Escritura (más después de que se la haya mutilado, manipulado deliberadamente y mal traducido durante siglos, y eso cuando directamente no se ha proscrito su estudio o se ha cosificado el mismo a los dogmas e interpretación personalísimas (y en no pocos casos con intereses muy profanos detrás de la retórica) del caudillo de turno), pero sí su Perfección INSPIRADA. Precisamente porque la mente humana es limitada es por lo que una ciencia que rechaza el Espíritu no puede pretender superarlo: es un absurdo fruto de la soberbia, y solo hace falta sentido común para darse cuenta. Por cierto, que en un futuro tengo pensado escribir sobre el chanchullo de no pocas iglesias oficiales (católica, calvinista u ortodoxa, me es indiferente) y sobre la nula fiabilidad de la “canonicidad” establecida: si bien ciertos apócrifos son claramente incompatibles con el resto de la Revelación, hay otros que ilustran muy bien pasajes que la Biblia oficial deja oscuros (por ejemplo el Libro de Enoc fue muy valorado en el cristianismo original, y después inesperadamente pasó a ser considerado “herético” y destruido con saña, salvando la versión copta-etíope, unas gentes que a día de hoy custodian herméticamente el Arca de la Alianza, lo cual me parece algo a tener en cuenta), o que al menos no son más contradictorios que la concepción Trinitaria que concibe Personas con respecto a la modalista que concibe Manifestaciones (no cuento aquí con aquellos que niegan la Divinidad de Jesús o del Ruah, que en efecto no pueden ser llamados cristianos sino cristianoides -y no es un término despectivo, sencillamente empleo la etimología que significa “similar a” sin serlo plenamente): puede que las discrepancias sean más de forma que de fondo, que es lo realmente importante. Los fundamentalistas formales, sean católicos, calvinistas u ortodoxos acaban sustituyendo inconscientemente al Dios de Cristo por el Demiurgo del islam o del talmudismo, y la Encarnación por la “inlibración”.
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Aryan dijo...

Exactamente: hay más planos distintos del material (4 según la Cábala) y el entonces Príncipe de los Ángeles Helel ben Sahar se paseara en el Tercer Día por Edén con un manto de joyas (interpretable como un manto de luz irisada cual aurora boreal o arcoiris, igualmente la razón por la que Adán y Eva no se avergonzaban de su desnudez es porque la Gracia de Dios les cubrían con un manto de luz blanca que ha sido llamado Shekinah, cuya correspondencia mundana sería la túnica sacerdotal de lino blanco). Próximamente es muy probable que escriba una continuación de este artículo tratando estos temas, así como el del Origen del Mal que ya esbocé en tu blog, y otros episodios oscuros como la historia de Jacob y Esaú (difícil de entender por la justificación de la artimaña de Jacob, pero que explican muy bien ciertos fragmentos apócrifos).

Efectivamente, el caso es que, fuera de la Revelación (o incluso dependiendo de las interpretaciones) no se pueda hacer una estimación concluyente. Mi hipótesis se basa también en que en el zoroastrismo, que es la religión más cercana al cristianismo y la de los magos discípulos de Daniel que fueron de los primeros en postrarse ante Cristo (y es que Zoroastro, para descrédito del falsario calumniador Nietzsche, profetizó entre otras cosas el Nacimiento de Cristo), y que estiman la totalidad del tiempo material en unos 12000 años (recordemos la importancia de la numerología en la Biblia, que contiene en sí un enorme código numerológico).

Lo de la magia lo he aludido porque hay mucha ignorancia y confusión hacia lo que de verdad significa el esoterismo: primero, no tiene nada que ver con el espectáculo o la prestidigitación, que se asemeja más al teatro y al circo, segundo, es inseparable de la verdadera religiosidad y de Dios, y tercero, es un término originalmente neutral que etimologicamente equivale a decir “poder (espiritual)”, y que por connotaciones se divide en una dualidad antagónica en las ramas de mística (origen Divino) o brujería (origen diabólico). Tampoco tiene que ver con estafadores newagers de medio pelo como los que suelen salir por la TV estilo Rappel o Aramis Fuster. Un verdadero esoterista es hermético, devoto, espiritual y desapegado, no exhibicionista, pseudo-ateo, materialista y avaricioso. Otro mito respecto a esto (promovido por la basura tipo Harry Potter, que representa una degeneración de la verdadera fantasía tradicional de genios de verdad como Tolkien) es que no existe tal cosa como una “escuela de magia” donde masas enteras de niñatos de instituto vulgares y mundanos logren prodigios sobrehumanos solo con pronunciar una palabra en latín. La verdadera magia se aprende en lo más hermético del Templo, tras una iniciación y juramentado vitalicios, y siempre de forma individual y excepcional (pues para esto no vale cualquiera, es más, no vale casi nadie), con absoluta devoción a Dios (pues quién quiere tomar el Fruto despreciando el Árbol no es más que un necio farsante), y en cuanto a la enseñanza no es un maldito curso de instituto sino que dura toda la vida, y en gran parte es individual y ascética, siendo el maestro un guía/consejero y no un vulgar profesor (que hay una gran diferencia, muy bien explicada por taoístas como Osho).

Efectivamente, así es: ni es bíblico ni es coherente con el sentido común y con la Justicia Perfecta de Dios. Y por cierto, otro mito respecto a esto es que en el infierno hay aparatos de tortura sofisticados estilo inquisitorial: el infierno es como un lago de fuego, un tormento atroz pero no retorcida como las perversidades que han inventado los hombres inspirados por Satanás. El problema que tienen estas mitologías es que por ignorancia o por malicia son tragados como dogmas por no pocos creyentes e incluso clérigos.

Me alegra que te haya gustado, a ver cuando reúno tiempo y energía para tratar otros temas que ya he mencionado pero que tengo que desarrollar y darles forma.

Un cordial saludo.

AOG dijo...

"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, y nadie viene al Padre sino por Mí".



Coincido con mucho de lo expuesto por aquí.

No se puede ver a Jesús como un simple "hombre bueno", o "un profeta" (como hacen los musulmanes, por ejemplo), sino como la Luz misma, como la encarnación de Dios en la Tierra y el intermediario único entre la Divinidad y los hombres.



Que el Señor me conceda entendimiento y fortaleza para caminar por Su Senda. Amén.



Un saludo a todos.

Aryan dijo...

AOG:

AMÉN a esa cita hermano, me alegro que te guste lo que escribo.

Muy cierto lo que dices sobre los musulmanes, y yo siempre he sostenido que lo que les lleva a hacer eso es la necesidad que tuvo Mahoma de justificar su credo amparándose en la Tradición (llego a inventarse un supuesto ancestro hebreo para justificar su supuesta videncia), a la vez que la deformaba para introducir su veneno a conveniencia. Por esto, aunque en teoría el islam "respete" más a Jesús que el talmudismo (cosa lógica ya que los fariseos por el contrario, necesitaban justificar a toda costa el rechazo a Jesús sin el cual el anticristianismo judío carece de sentido, ya que las profecías del AT se cumplen y culminan en la figura del Cristo), en la práctica han sido igual o más brutales con nosotros (ahí está la Historia), y aún hoy día nos siguen siendo 100% hostiles.

Qué el Señor te bendiga, hermano (te llamo así porque lo eres de espíritu, mucho más importante que serlo de carne).

Un saludo.

PD: si te gustan mis escritos te animo a echarle un vistazo al primero que publiqué en este blog, "Babel: Suicidio, Eutanasia y Aborto".