29 oct. 2010

Fray Vicente de Valverde


Nacimiento. Toledo, ¿?/¿?/1.498 - Muerte. Perú, ¿?/¿?/1.541.

Pertenecía a la familia de los Pizarro. Se formó en la Universidad de Salamanca y en la Orden de Santo Domingo, en la escuela de San Gregorio, recibiendo una excelente formación con los mejores maestros. Fue miembro de la expedición de Pizarro que conquistó el Imperio Inca. Su obra Evangelizadora le llevó a bautizar al mismísimo Emperador Atahualpa [Nota 1].
[Nota 1]. El emperador inca Atahualpa (Gallo en lengua Quechua) se ahorcó tras bautizarse. Algunos historiadores afirman que los españoles ofrecieron al emperador inca dos opciones: bautizarse o morir en la hoguera. Una tésis que va acorde con la Leyenda Negra de la causa anticatólica y antiespañola. Es poco coherente que Atahualpa escogiera renunciar de sus dioses para huir de la hoguera y después escoger voluntariamente la horca.

Fué nombrado obispo de la primera sede Episcopal del antiguo imperio indígena. Su faceta más famosa es la de Defensor de de los Indígenas, por lo que fue nombrado Protector General de los Indios por S.R.M.I. D. Carlos I de España, evitando así la esclavitud y el maltrato a los indígenas, siguiendo las órdenes de la ya difunta S.R.M. Dª. Isabel I pese a que realmente no se cumplieran del todo dichas leyes.

Murió a manos de unos indígenas tras ser torturado al intentar enseñarles la palabra de Dios, en lo que ahora es Perú.

26 oct. 2010

¿Qué es el Cielo? [2/2]

¿Por qué se usa el cielo como símbolo del Cielo?
La bóveda celeste, el firmamento, es el símbolo que desde siempre se ha utilizado para representar el Cielo. Este símbolo significa lo trascendente, lo inaccesible, lo infinito. Si observamos el cielo en una noche estrellada, forzosamente nos llenaremos de admiración y sobrecogimiento ante la belleza y la grandiosidad del mismo. Sin embargo, el Cielo, la felicidad eterna, sobrepasa este símbolo.

¿Es el Cielo un lugar? ¿En dónde se encuentra?
No lo podemos ubicar ni arriba ni abajo, ni delante ni detrás, pues el Cielo no es un lugar, sino un estado en el cual los hombres encontraremos la felicidad buscada y la conservaremos por toda la eternidad. Digamos que es otro mundo que por mucho que el ser humano descubra secretos del Universo, jamás en la vida terrenal topará con el Cielo frente a frente (Jesús mismo fue quien dijo que Su Reino "no es de este mundo").

¿En el Cielo seremos como ángeles o tendremos también cuerpo?
Dios nos ha creado como hombres y nos ama como hombres, por eso, el premio que nos ofrece es para disfrutarlo como hombres, dotados de alma y cuerpo.
En el Cielo nuestra alma disfrutará al estar en contacto con Dios y, después de la resurrección de los cuerpos, también disfrutaremos con un cuerpo, aunque será un cuerpo distinto, un cuerpo glorioso que ya no estará limitado por el espacio y el tiempo, como el de Jesús resucitado, que podía aparecer y desaparecer en cualquier lugar. San Pablo habla de esto en I Cor 15, 40 ss.: Sonará la trompeta y los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que ese ser corruptible sea revestido de incorruptibilidad y que ese ser mortal sea revestido de inmortalidad.

¿Cómo podré ser feliz si alguna de las personas a quienes amo están en el infierno?
Por supuesto esto es un misterio, pero la felicidad que recibirás en el Cielo colmará todas tus necesidades y nada podrá limitarla.
Tendrás el conocimiento perfecto y una claridad absoluta acerca de las intenciones de los demás, te darás cuenta de que los condenados no están recibiendo un castigo injusto, sino que ellos mismos lo han escogido libre y voluntariamente. Su sufrimiento no afectará tu felicidad plena.
Confiemos en Dios, que incluso pidió el perdón de todos los presentes en su Crucifixión. Perdón para los paganos romanos incluidos.

¿Existen diferentes "tipos" o "niveles" de felicidad en el Cielo?
Sí, pero esto no se debe a que el Cielo sea diferente, sino a que las personas que llegan a él son diferentes. La felicidad será plena para todo el que llegue al Cielo. No es que unos sean más felices que otros, todos serán totalmente felices en la intimidad con Dios pues todos estarán totalmente llenos de Dios. La diferencia está en que, así como hay vasos grandes a los que les cabe más agua que a otros más pequeños, de la misma manera, hay almas más santas y otras menos, de acuerdo con la capacidad que cada uno desarrolló a lo largo de su vida. Es decir, pese a ser "vasos" diferentes (más pequeños o más grandes), el vaso estará completamente lleno en cualquier caso.

Lo que Jesús nos dijo acerca del Cielo
Jesús nos habla en el Evangelio muchísimas veces acerca del Cielo y nos lo explica en un lenguaje que podemos entender:
A los hambrientos les hablaba de pan, a la samaritana de un agua que sacia definitivamente la sed (Jn 4, 1 ss). Hablaba de perlas preciosas (Mt 13, 45.), de onzas de oro, de una oveja perdida y recuperada. Nos habla de un banquete, de una fiesta de bodas, de redes colmadas de peces, de un tesoro escondido en el campo.
Todos estos símbolos que utiliza Jesucristo nos pueden dar una idea de la felicidad que tendremos en el Cielo, ya que las felicidades terrenas son una imagen de la felicidad celeste.

Algunos testimonios de los que han visto lo que es el Cielo
Han existido muchos santos a los que Dios les ha concedido la gracia de poder ver lo que es el Cielo. He aquí algunos de sus testimonios, con los cuales han tratado de explicarnos con palabras terrenas lo que nos espera en el Cielo:
San Pablo: Dios es capaz de hacer indeciblemente más de lo que nosotros pedimos o imaginamos.
Nada son los sufrimientos de la vida presente, comparados con la gloria que nos espera en el Cielo.
Teresa de Jesús: Pude ver a Jesús en su Santa Humanidad completa. Se me apareció con una belleza y una majestad incomparables. No temo decir que, aunque no tuviéramos otro espectáculo para encantar nuestra vista en el Cielo, ya sería una gloria inmensa.
San Agustín: Es más fácil decir qué cosas no hay en el cielo, que decir qué cosas hay:
En el Cielo contemplaremos y descansaremos, descansaremos y alabaremos, alabaremos y amaremos, amaremos y contemplaremos.
San Juan de la Cruz: Tanto es el deleite de la vista de tu ser y hermosura, que no la puede sufrir mi alma, sino que tengo que morir viéndola, máteme tu vista y hermosura.
San Francisco de Asís: El bien que espero es tan grande, que toda pena se me convierte en placer.

¿Qué debo hacer para alcanzar el Cielo?
Jesús nos habla en el Evangelio del camino a seguir:
  • Entrar por la puerta estrecha (Mt 7,13.)
  • Tomar la cruz
Entre la gloria y la gracia no hay diferencia en esencia: quien tiene la bellota, ya tiene el encino; quien posee la gracia santificante, posee el Cielo. Las diferencias son en el modo de tenerlo: aquí en la Tierra, quien tiene la bellota, tendrá más tarde el encino. La bellota no es aún el encino, pero llegará a serlo. En la tierra vemos el capullo, en el cielo la flor; en la tierra el amanecer, en el cielo el mediodía; aquí las sombras, allá la luz; aquí lo parcial, allá la plenitud; aquí la lucha, allá la victoria.

Los medios para vivir siempre en gracia ya los conoces:
  • la oración;
  • la huida de las ocasiones de pecado;
  • el sacrificio;
  • la frecuencia en la recepción de los sacramentos;
  • la devoción a la Virgen María,
  • la vivencia de las Bienaventuranzas.
Para salir victoriosos en el Juicio Final, Jesús nos lo dice claramente:
"Venid benditos de mi Padre… porque tuve hambre y me disteis de comer, porque tuve sed y me disteis de beber, estuve desnudo y me vestisteis, forastero y me acogisteis, enfermo y me visitasteis… Todo lo que hicisteis a uno de estos pequeños, a mí me lo hicisteis".


Hoy por ti; mañana por mí...
Jesús no es nuestro juez sino nuestro amigo
Que tu lucha sea agradable. Que las normas no sean una carga, pues prohibirse a sí mismo una cosa es abrir de par en par la puerta de la tentación. En las guerras no siempre gana el más fuerte sino el más listo. Poco a poco, paso a paso que Jesús te va a esperar. Él no tiene prisa, te conoce perfectamente e irá contigo en el camino, como un amigo que no deja atrás a su compañero, por muy lento que camine.

Que la Gracia sea contigo

23 oct. 2010

Bienaventurados


Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consuelo.

20 oct. 2010

"Non comments"

Tan lejos y a la vez tan cerca...

14 oct. 2010

¿Qué es el Cielo? [1/2]


Sencillamente, es la participación en la naturaleza divina, gozar de Dios por toda la eternidad.
¿Pero qué es esto?

La definición del Cielo que nos da el Catecismo de la Iglesia Católica es:
El Cielo es la participación en la naturaleza divina, gozar de Dios por toda la eternidad, la última meta del inagotable deseo de felicidad que cada hombre lleva en su corazón. Es la satisfacción de los más profundos anhelos del corazón humano y consiste en la más perfecta comunión de amor con la Trinidad, con la Virgen María y con los Santos. Los bienaventurados serán eternamente felices, viendo a Dios tal cual es.
Catecismo de la Iglesia Católica, 1023-1029, 1721-1722.
Seguramente estarás pensando: "¿Qué el Cielo es qué? ¡No entendí nada! Algo tan difícil de entender no debe ser tan bueno", o tal vez: "¡Qué aburrido suena eso de contemplar a Dios… y por toda la eternidad! A mí me gusta la actividad, eso de ángeles , querubines y cantos gregorianos… ¡como que no se me antoja!"
Realmente esta imagen del Cielo resulta muy poco atractiva para cualquiera, pero es que el Cielo no es como lo pintan los cuadros. ¿Qué tal si te digo que el Cielo es algo así como la suma de todos tus momentos felices, de todos tus deseos cumplidos, de todos tus "hobbies" realizables? Empieza a sonar interesante, pero aún se queda corto.
Ante la imposibilidad de explicar lo que es el Cielo, muchos autores y teólogos han intentado describirlo como lo que NO es:
  • En el Cielo NO habrá sufrimiento
  • NO habrá hambre, ni sed, ni cansancio, ni injusticias
  • NO existirá el dolor y tampoco la muerte
Esto es un buen comienzo, sin embargo, es demasiado pobre el describir el Cielo como la ausencia del mal, pues el Cielo es eso y mucho más.
El Cielo es felicidad que rebasa nuestros deseos, actividad sin cansancio, descanso sin aburrimiento, conocimiento sin velos, grandeza sin exceso, amor sin afán de posesión, perdón sin memoria, gratitud sin dependencia, amistad sin celos, compañía sin estorbos...
En el Cielo, Dios nos concederá mucho más de lo que podemos pedir o imaginar y aún aquello que no nos atrevemos a pedir.
Realmente puedes imaginarte el Cielo como quieras: imagina el lugar más bello que hayas visto (o imaginado), llénalo de todo lo que te guste y quítale todo lo que te disguste, despúes pon en él todo lo bueno que te puedas imaginar, acompañado de gente extraordinariamente buena y simpática, haciendo aquello que más te guste. Cuando hayas terminado de visualizar así el Cielo, puedes estar seguro de que esa imagen es nada junto a lo que realmente será.

Continuará...

12 oct. 2010

11 oct. 2010

Dios y sus límites

Dios es Todopoderoso,
pero como muestra de su Amor Eterno, también tiene límites,
los que Él mismo se quiso poner.
Porque el Amor, Dios, escogió amarnos eternamente,
porque Dios escogió ser un pobre sin dinero y con muchas limitaciones a nivel material,
porque Dios se puso un límite: amarnos siempre,
sin tener en cuenta las veces que nos caigamos.

Que Dios todo lo puede y que realmente no tiene límites,
es un hecho.
Pero que Dios, como muestra de Su Amor Eterno, se puso unos límites
como muestra de HUMILDAD, pese a su GRANDEZA,
es una verdad como un templo.
Que todo se puede con Dios,
y que tan poco se alcanza sin Él...

5 oct. 2010

Obispo Richard Williamson



Vídeo aportado por un lector anónimo. GRACIAS :)