14 oct. 2010

¿Qué es el Cielo? [1/2]


Sencillamente, es la participación en la naturaleza divina, gozar de Dios por toda la eternidad.
¿Pero qué es esto?

La definición del Cielo que nos da el Catecismo de la Iglesia Católica es:
El Cielo es la participación en la naturaleza divina, gozar de Dios por toda la eternidad, la última meta del inagotable deseo de felicidad que cada hombre lleva en su corazón. Es la satisfacción de los más profundos anhelos del corazón humano y consiste en la más perfecta comunión de amor con la Trinidad, con la Virgen María y con los Santos. Los bienaventurados serán eternamente felices, viendo a Dios tal cual es.
Catecismo de la Iglesia Católica, 1023-1029, 1721-1722.
Seguramente estarás pensando: "¿Qué el Cielo es qué? ¡No entendí nada! Algo tan difícil de entender no debe ser tan bueno", o tal vez: "¡Qué aburrido suena eso de contemplar a Dios… y por toda la eternidad! A mí me gusta la actividad, eso de ángeles , querubines y cantos gregorianos… ¡como que no se me antoja!"
Realmente esta imagen del Cielo resulta muy poco atractiva para cualquiera, pero es que el Cielo no es como lo pintan los cuadros. ¿Qué tal si te digo que el Cielo es algo así como la suma de todos tus momentos felices, de todos tus deseos cumplidos, de todos tus "hobbies" realizables? Empieza a sonar interesante, pero aún se queda corto.
Ante la imposibilidad de explicar lo que es el Cielo, muchos autores y teólogos han intentado describirlo como lo que NO es:
  • En el Cielo NO habrá sufrimiento
  • NO habrá hambre, ni sed, ni cansancio, ni injusticias
  • NO existirá el dolor y tampoco la muerte
Esto es un buen comienzo, sin embargo, es demasiado pobre el describir el Cielo como la ausencia del mal, pues el Cielo es eso y mucho más.
El Cielo es felicidad que rebasa nuestros deseos, actividad sin cansancio, descanso sin aburrimiento, conocimiento sin velos, grandeza sin exceso, amor sin afán de posesión, perdón sin memoria, gratitud sin dependencia, amistad sin celos, compañía sin estorbos...
En el Cielo, Dios nos concederá mucho más de lo que podemos pedir o imaginar y aún aquello que no nos atrevemos a pedir.
Realmente puedes imaginarte el Cielo como quieras: imagina el lugar más bello que hayas visto (o imaginado), llénalo de todo lo que te guste y quítale todo lo que te disguste, despúes pon en él todo lo bueno que te puedas imaginar, acompañado de gente extraordinariamente buena y simpática, haciendo aquello que más te guste. Cuando hayas terminado de visualizar así el Cielo, puedes estar seguro de que esa imagen es nada junto a lo que realmente será.

Continuará...

2 comentarios:

Amigo dijo...

Hola, tienes mucha razón, parece a mucha gente aburrido el asunto y es porque no saben lo que es estar en Presencia de Dios y prefieren asemejarlo a la gente, al disfrute terrenal, a lo bueno o la negación de lo malo, bueno, son formas de acercarse. Sobre todo es la Contemplación activa de Dios que te Participa Su Ser...

¿Crees que Dios se aburre? jajaja, pues al verlo serás semejante a Él, verlo tal cual Él Es y ya no morir.Es posible gracias a la fuerza de un Cordero.

De Cristo Crucificado, muerto y Resucitado. Por ello el Cielo comienza aquí, en el sufrimiento acompañando al Sufrimiento Salvífico de nuestro Redentor. Los obstáculos, desánimos, problemas, todo ello son motivos de sufrimiento; corporal o espiritual que te sirven para Ofrecerlos a Dios con Alegría, sabiendo que son agradables, aceptados y te llevan directos a Él, al Cielo. ¿Cómo?. Aceptando la Voluntad de Dios, pero de una forma activa, es decir, sanando a los ciegos, a los lisiados y cojos. Evitando la murmuración, la condenación del hermano, la maldad. Procurando vivir tu vida cotidiana Consagrado a Dios, y para ello es precisa la intercesión del Señor, de nuestra Madre del Cielo, los Santos, etc. Utilicemos todos los medios que tenemos a nuestro alcance para Llegar al Puerto de nuestro Caminar, con Fe, en Esperanza y Amor.

¿El Cielo?, todos los días lo encuentro, lo Encuentro en Jesús Eucarístico. ¿Te parece aburrido?

Ven y verás...

Anónimo dijo...

En el Cielo, ni SÓLO adoraremos a Dios, ni SÓLO beberemos cerveza. En el Cielo no hay "sólo", no hay "poco", sino TODO. Toda la felicidad o diversión que se puede alcanzar en esta tierra bebiendo cerveza, la encontraremos estando con el Señor.
Yo imagino mi propio mundo, paisajes INEXISTENTES pero que SÉ QUE EXISTEN EN EL CIELO, porque en Dios CONFÍO y al confiar, SÉ que Dios hará tal obra maestra y mejor. La verdad, más que "adorar" el paisaje que Dios ha creado (aquel paisaje que estaba en mi imaginación), ADORARÉ AL SEÑOR POR HACERLO REALIDAD.

CRISTO REY!