15 mar. 2016

CONTRA ILLUMINATI, PURIFICATI: PRINCIPIOS DE LA NEORREACION

La Neorreación (aka Ilustración Oscura) es una tesis originada en la blogosfera anglosajona, que durante los últimos años ha unido bajo su égida a un número creciente de intelectuales autodidactas apodados "nerds for monarchy" por los massmedia locales. Sus teorías me parecen de gran interés para todo Occidente, así como un necesario soplo de aire fresco ante la repugnante burocratización modernista de la política: la creatividad del genio individual versus la alineación de los comités colectivistas.


La Ilustración Oscura es tradicionalismo de alta tecnología. Como el retrofuturismo, paleomodernismo o cibergótico, la Neorreacción es semejante a una espiral que gira hacia delante en el pasado y hacia atrás en el futuro. Emerge, casi automáticamente cuando el presente se desgarra (i.e. cuando las políticas democrático-keynesianas se agotan a sí mismas y a su margen de maniobra). Resumidamente, la Neorreación es un tiempo de crisis, manifestado mediante paradojas, cuya elaboración teórica no puede esperar mucho.

Si todos estos siglos intentando construir una sociedad basada en ideas abstractas de justicia solo han empeorado la vida respecto a los sistemas sociales preilustrados, ¿ha llegado el momento de renunciar al proyecto entero y volver a las formas tradicionales cuya base somos incapaces de racionalizar, pero que se cimenta en la evidencia histórica? Este sentir predominante de la Neorreación se asimila a un conservadurismo burkeano radicalizado, diseñado para una época en que casi todo se ha perdido. Dado que la destrucción progresista de la sociedad tradicional está básicamente consumada, aferrarse a lo que queda ya no basta. Es necesario volver atrás, más allá del origen de la Ilustración, porque la Razón ha fallado el examen de la Historia.

La Neorreacción solo funcionará si un cierto grado de consenso es factible. Burke (1) es un excelente candidato para hacer de bisagra, pues todos los ilustrados oscuros se autodefinen por su antagonismo hacia la Catedral (la consumación autoproclamada del racionalismo ilustrado). Los neorreacionarios suelen aceptar, por lo general, algunos de los siguientes principios:

1. Las repúblicas y democracias modernas no son realmente mejores que los antiguos sistemas monárquicos y aristocráticos. Se cree que lo son porque una vaga coalición de influencias propaga la idea de su superioridad. La coalición de influencias consiste principalmente de la Academia, la Burocracia y la Prensa progres, que los neorreaccionarios denominan la Catedral.
2. La ideología de la Catedral es el progresismo, que rechaza a Cristo, tomando solo algunas ideas (ej. la hermandad universal y la igualdad esencial del hombre) del cristianismo y mutilándolas de su evidente sentido espiritual en el camino (2).
3. El igualitarismo es un ideal falso, pues la gente varía en sus aptitudes y aquellos que son mejores en algún sentido deberían estar gobernando.
4. Los políticos electos tienen una variedad de intereses y motivaciones, de acuerdo con qué sección de la población es su base electoral, mientras un líder autocrático podría ser más tendente a actuar en función de la seguridad y riqueza de la nación en su conjunto.

Hay tres ramas de pensamiento reacionario, derivadas de un tronco ultraburkeano. La rama litúrgica (tradicionalista), la rama étnica (nacionalista) y la rama técnica (capitalista). Sus diferencias se basan en su concepción de tribu (endogrupo), como se indica en esta imagen:


Los reaccionarios teo-nomistas (tradicionalistas), etno-nacionalistas (identitarios) y tecno-comercialistas (libertarianos) comparten una aversión esencial a la reconstrucción social racionalista (progresismo), porque cada uno subordina la Razón a la Historia y sus normas tácitas, i.e. a la Tradición (diversamente entendida). Ya se considere la soberanía como básicamente religiosa, bio-cultural o consuetudinaria, esta se origina fuera del estado autorreflexivo (Ilustración) y pervive opaca al análisis racional. Fe, liturgia o Escritura no son solubles desde la crítica, la identidad comunal no es reducible a la ideología, la common law (3), estructura reputacional, o especialización productiva no son susceptibles de supervisión legislativa. El fondo ordinal de la sociedad (cualquiera que sea su forma) no está abierto a la intromisión política, sin que ello implique consecuencias desastrosas previsibles.

Esta confluencia burkeana, donde empieza la concordia neorreaccionaria, es también donde termina. Revelación Divina, continuidad racial e invención evolutiva (catalaxia) son fuentes absolutas de soberanía, ejemplificadas en la Tradición, más allá del Estado (Catedral), pero son obviamente distintas y solo precariamente compatibles. Por incómodo que resulte, se ha de admitir que cada rama principal de la familia neorreaccionaria tiende a un desenlace social que sus hermanas hallarían incluso más horripilante que la actualidad catedralista.

Los intelectuales de izquierda no tienen dificultad en concebir una "Teocracia Cristiana Supremacista Blanca Hiper-Capitalista". De hecho, muchos parecen considerar este modo de organización social la norma occidental moderna (lo que explica por qué la izquierda se sigue considerando "rebelde" a pesar de su despótica hegemonía) (4). En cambio, para aquellos odiados por la Catedral y refugiados en las trincheras de la Neorreación, los múltiples absurdos de este constructo no son tan fácilmente ignorados. De hecho, cada rama de la reacción ha diseccionado las otras más incisiva y brutalmente de lo que la izquierda ha sido capaz:

1. Cuando los tradicionalistas, que se consideran santos, examinan a los etnonacionalistas y tecnocomercialistas ven pérfidos herejes.
2. Cuando los identitarios, que se consideran superhombres, examinan a los teonomistas y tecnocomercialistas ven traidores raciales.
3. Cuando los libertarianos, que se consideran anarcas (5), examinan a los teononomistas y etnonacionalistas ven criptocomunistas (6).

Por tanto, si se desarrolla más allá de su tronco ultraburkeano, la posibilidad de un consenso neorreacionario (i.e. de pervivencia) dependerá de la disgregación (7). Si son obligados a compartir un estado post-Catedral, se matarán los unos a los otros (8), salvo honrosas excepciones. Mi experiencia personal me ha llevado, tras una profunda decepción con el identitarismo (al que siempre tinté de tradicionalismo), a profesar el libertarianismo teocrático, pues reconozco a Dios como Rex y Pontifex, pero solo a Él. Aunque mi teología tienda a un híbrido gnóstico-baptista, me considero un cristiano aconfesional-ecuménico, por lo que para tranquilizar a mis lectores católicos les diré que no hay arbitrariedad papal que cambie que los viejos polacos profesaran la Aurea Libertas. La Verdad os hará libres, de tiranos tanto materiales como espirituales.

Guiados seamos por Jesucristo (Veritas Vos Liberabit),

Aryan

NOTAS:

(1) Edmund Burke es la base filosófica del conservadurismo, recordado por su apoyo a los colonos americanos y su oposición a los revolucionarios franceses, lo que ilustra la dicotomía entre los "Old Whigs" y los "New Whigs" (aunque necios y sectarios sean incapaces de verlo, un abismo separa a los Founding Fathers de la escoria guillotinera tanto de iure como de facto).
(2) Por esto algunos necios acusan al cristianismo de "progre" (ya sea laudatoria o críticamente), sin entender que aplicar conceptos espirituales a la realidad material cambia totalmente su significado (Satán es el Anticristo i.e. el mono de Dios). La hermandad universal se refiere a que todos los veros cristianos son parte del Reino de Dios (que no es de este mundo, por tanto es absurdo pretender juzgarlo con criteros terrenales). La igualdad es ante Dios, lógico pues la superioridad finita de una criatura sobre otra es irrelevante ante la superioridad Infinita del Creador: pura matemática.
(3) Concepto jurídico anglosajón difícilmente traducible en todos sus matices semánticos, lo que no es óbice para su posible aplicación al resto de Occidente (no sería la primera importación cultural de la historia) ni para que sea una buena idea. El chauvinismo es la excusa de los necios.
(4) Esto también ilustra el grado de enajenación mental de la izquierda. Por eso Hitler o Stalin mataron a todos los que eran más izquierdistas que ellos, para frenar la "revolución continua" (ejemplo histórico del non plus ultra de la "revolución" son los Jemeres Rojos, el mayor democidio conocido dado el porcentaje de víctimas respecto a la población).
(5) Hombres libres/individuos soberanos. Un anarca es al anarquista lo que el monarca al monarquista. En su obra Euwesmil, Ernst Jünger hace una exaltación del anarca, ideal noble que contrasta con sus acomplejados sicofantes anarquistas. Erik von Kuehnelt-Leddihn, autor de Libertad o Igualdad, prueba que todo genuino elitista ha de ser individualista, y viceversa.
(6) Comparar los ideales históricos de teonomistas (Bizancio), etnonacionalistas (Esparta) y tecnocomercialistas (EEUU) ayuda a entender esta tricotomía. Digo históricos porque los EEUU actuales no representan ideal alguno, tal como no lo hacían el avispero de intrigas que fue Bizancio en su decadencia, ni la grotesca dimastigosis de la Esparta postrera. Que EEUU sea más reciente es objetivamente irrelevante. Recordarlo por esto es análogo a recordar a Bizancio por su Juego de Tronos o a Esparta por convertirse en destino turístico de romanos pervertidos (algo así como la Bangkok del Mediterráneo). Los Founding Fathers, el Old West y la Confederación no son sino aqueos cristianos con revólveres en lugar de espadas.
(7) Por esto el anarcocapitalista Hans Herman Hoppe defiende sabiamente en su tesis el derecho de secesión extendido al individuo entendido como "el derecho a no participar de un consenso político del que se disiente". La alternativa es una eterna guerra civil.
(8) Esto no quiere decir que no puedan darse casos de acuerdo parcial entre las ramas, de hecho es imprescindible para acabar con la Catedral y no ahogar la victoria en nuestra propia sangre. No obstante, a largo plazo esto solo será posible minoritariamente, pues requiere individuos con el intelecto y carácter precisos para prevenir estallidos de violencia, los cuales suelen ser escasos (por desgracia).
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Este artículo lo escribí hace bastante tiempo. A día de hoy soy un tanto escéptico con algunas cosas. Erratas aparte, pienso que los ilustrados oscuros se equivocan al decretar la incompatibilidad entre ramas reaccionarias. La tricotomía es un espectro, y un individuo puede poseer rasgos de varias ramas, siendo el conjunto semejante a un mosaico. A mí nadie me ha demostrado que Teocracia sea sinónimo de Hierocracia Monárquica (el Libro de Samuel indica otra cosa, como expliqué en mi artículo sobre la estatolatría). El nacionalcatolicismo de Franco, así como el anarcomonarquismo de Tolkien (quién rescató platónicamente al monarquismo primigenio "primus inter pares" de la degeneración absolutista de la Edad Moderna),  son ejemplos de hibridación. Siendo Tolkien un devoto católico (como Von Kuehnelt, por cierto), difícilmente puede sostenerse que el individualismo sea un ideal exclusivamente protestante como les gustaría a los casposos que azuzan el sectarismo confesional.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, cristiano mágico(¿le llamo así o le llamo aryan?) Soy cristiano tradicionalista.
Muy interesante su artículo, no era conocedor de esos "neorreacionarios".
¿Ésta ideología sólo existe en Inglaterrra? Que buscando acerca de éste movimiento vi que definían al filósofo Alexander Dumin(supongo que será de la rama identitaria, si es que es neorreacionario...)como " neorreacionario tradicionalista radical"(yo personalmente discrepo con lo de que sea " tradicionalista" un nacional-bolchevique izquierdista y colectivista, pero no me excederé mucho con esto para evitar desviarme del tema del hilo).
Yo también veo absurda la división entre las corrientes tradicionalistas, identitarias(bueno, siempre que por " identitario" entendamos simplemente racialista, porque si por "identitario" entendemos colectivismo materialista enmascarado con la excusa de la pureza racial sí que justifico la división) y las defensoras del libre mercado. De hecho, las considero complementarias estas tres corrientes.
Así es como Occidente ha sido lo que es(que en estos oscuros tiempos está dejando de ser por culpa del modernismo, del mundialismo y de la neoizquierda). ¡Y gracias a Dios!
Sí, doy gracias a Dios por tener el privilegio de formar parte de una civilización históricamente libre gracias a la combinación de patriotismo, racialismo, cristianismo y libertad de mercado y comercio.

PD: si me permite me voy a desviar un poco del tema del hilo, pues vi que citó en su artículo a un filósofo del que quise investigar y hallé un escrito suyo traducido por Juan Ramón Rallo(éste último individuo no me cae bien, pero creo que el escrito que traduce es muy interesante y enriquecedor).

http://www.liberalismo.org/bitacoras/8/2591/derecha/izquierda/erik/von/kuehneltleddihn/

Un saludo en Cristo. Dios le bendiga.

Christic Magi dijo...

Hola, tradicionalista. Le aclaro a ud y al resto de los lectores que magi es el plural de magus, no la abreviatura de mágico. Aryan es mi viejo nick, Magi el nuevo. Use el que le plazca.
La Neorreacción es de origen useño, no inglés, y existe principal aunque no exclusivamente en la anglosfera.
Respecto a Dugin, efectivamente sería identitario, pero de todas formas la nomenclatura es indicativa más que descriptiva. Moldbug, pionero de la Neorreación es un materialista semilibertario (su modelo es Singapur, así que es autoritario en lo social), lo que genera un cierto sesgo que reduce la reacción religiosa a la categoría "tradicionalismo", que viene a significar un autoritarismo "de Trono y Altar", una suerte de diarquía de rey y arzobispo. Yo en cambio considero que una reacción religiosa-libertaria es no solo posible, sino deseable por su reminiscencia del Israel primigenio (premonárquico) y la Iglesia paleocristiana (prenicena). Al rechazar el libertarianismo secular en pro del individualismo teocrático yo soy inclasificable para la ilustración oscura, que como toda creación humana es imperfecta
Lo cierto es que Cristiandad, Patria y Libertad son reconciliadas en la trifuncionalidad, pues forman una tríada análoga a la de oratores, bellatores y laboratores. Negar la realidad de las castas/órdenes/somatotipos es la raíz del modernismo igualitarista.
Respecto a JRR, pues mire, no soy fan pero es de los pocos advierten en TV de una realidad que las masas no quieren oir: que el estado del "bienestar" socialdemócrata (progresismo-keynesianismo) es inviable a medio-largo plazo. Con lo escasos que son los liberales hispanos (los de verdad, no los peperos) es algo a valorar. El artículo de Von-Kuehnelt es en efecto interesante, y tiene toda la razón cuando señala como los anarquistas tienen un temperamento de derechas, incompatible con el comunismo, siendo este último una ideología siniestra para temperamentos siniestros (pun intended).
Un saludo en Cristo. Dios le bendiga.
PD: la mayoría de quienes se proclaman "identitarios" son criptofascistas, que en general aspiran a imponer un califato odinista usando a la invasión inmigrante de pretexto. Por mi parte lo tengo claro: mientras no renuncien a todo aquello que comparten con los comunistas, como su anticristianismo, su culto al líder, su conscripción forzosa y su policía política, ya pueden estar los moros a las puertas de Viena: conmigo que no cuenten.