30 ago. 2013

TELEPATÍA: LA LENGUA DE BABEL (por Aryan)

Yo, como escritor y como esoterista siempre le he dado mucha importancia a la Palabra y a los poderes arcanos que encierra. Esto me ha llevado a reflexionar sobre uno de los pasajes más significativos y misteriosos de la Biblia: el auge y caída de la Torre de Babel, en Génesis 11:1-9, que tuvo consecuencias importantísimas para la humanidad: fue el punto de inflexión sin el cual no se entiende la naturaleza actual de nosotros, los segundos nacidos, y representa una Caída semejante en impacto a la original del Edén. A partir de Peleg, nombrado significativamente en esos tiempos, la longevidad de la humanidad disminuye drásticamente, hasta cumplir la maldición profética que Dios echó a los degenerados antediluvianos: por eso, el límite biológico de nuestros días es de 120 años, aunque generalmente vivamos menos, tenemos el potencial genético para alcanzar esa longevidad (comprobado recientemente por la ciencia). Pero hay más, ya que el pasaje de Babel encierra muchos misterios, algunos ya aclarados en anteriores artículos,
pero el más importante, la dispersión de los pueblos, la trataré aquí. Antes desearía aclarar que, lo que entendemos por "humanidad" hoy en día es un conjunto de híbridos estabilizados en mayor o menor medida entre varias líneas de sangre puras: la adámica, la nefilim, la anakim y la behemah serían las principales, como se detalla en el Génesis, donde se indica que fornicó toda carne, produciendo híbridos no solo entre humanos y ángeles sino también con bestias humanoides (subhumanos). Y de entre los hijos de Noé, vemos un claro cisma en la naturaleza de Ham con respecto a Sem y Jafet: también vemos que Canaán siente poco amor y respeto por su padre cuando lo deshonra impíamente. ¿Una situación un tanto sospechosa, no creen? Yo digo que es muy posible que fueran de distintas madres, y que la madre de Ham fuera del linaje de Caín (hijo de Nahash y Eva, no de Adán), por tanto nefilim, no plenamente adámico. Esto no quiere decir que los camitas fueran negros salvajes como en ciertas interpretaciones decimonónicas, ya que de ser así no hubieran podido construir las primeras civilizaciones post-diluvianas, ni tendrían entre sus élites la prodigiosa capacidad craneal de los sacerdotes-serpiente, y por supuesto no hubieran podido construir Babel (¿qué rascacielos actual representa tal peligro que haga que Dios actúe?). No, los negros pertenecen predominantemente a la línea de sangre behemah, lo cual explica su naturaleza atávica y su incapacidad per se para la música más allá de los ritmos. En cambio, si observamos a los asiáticos vemos en sus ojos una reminiscencia del ojo egipcio, y una raza antigua, inteligente y seductora que rinde culto al dragón-serpiente (Nahash) que el caucásico (sea semita o jafético) combate en sus respectivos mitos. También vemos como su espiritualidad instintiva se opone a la occidental, en tanto el panteísmo es el politeísmo sublimado y la reencarnación la personalización de la idea del tiempo cíclico. La hegemonía occidental es algo relativamente reciente, de apenas 500 años de antigüedad, y ya se está resquebrajando desde dentro: antes de esta época Occidente era una pequeña península continental respecto a Asia, atrincherada en montañas y castillos mientras el comercio chino y los jinetes arqueros mongoles se enseñoreaban del mundo. Y en tiempos antiguos la situación fue similar, ya que la mayor derrota de las legiones fue infligida por loa partos, a los cuales se atribuye la creación de la técnica de disparo que dio la hegemonía a los asiáticos hasta la invención de las armas de fuego fruto del genio (y la desesperación) occidental... así como de la pólvora china. Retomando el tema que nos ocupa, al leer sobre Babel siempre me sentí extrañado de que anteriormente a la dispersión el lenguaje de los hombres no cambiase en absoluto, cuando a partir de los 70 originales tenemos hoy miles de idiomas en el mundo, y aún muchos otros formándose en su etapa de dialectos. Suena como si la dispersión hubiera dotado al hombre de una nueva creatividad, lo cual no deja de ser incoherente con la documentada superioridad natural de nuestros ancestros antediluvianos. No obstante, ¿qué es el lenguaje? Un código para comunicarse. Pero aquello que se comunica, el Logos (Pensamiento, mal traducido como Verbo) es esencialmente igual, solo la forma supone una barrera... debido a que dependemos de un código físico, material para comunicarlo. ¿Qué ocurriría si pudiéramos transmitir y recibir nuestros pensamientos a voluntad, de manera selectiva al igual que cuando hablamos? Que tendríamos "una sola lengua y unas solas palabras" sin entrar en una extraña paradoja de que el hombre antediluviano, siendo más inteligente que nosotros, fuera incapaz de ser creativo con el lenguaje, y que en cambio nosotros recibiéramos ese don artístico en pago a nuestra arrogancia. Lo cierto es que la lengua de Babel, y por extensión de Atlantis/Enoch (Ben Caín), del Edén, y de los ángeles así como de Dios, es el único lenguaje que por la exacta perfección en la transmisión de pensamiento puede mantenerse inmutable por los siglos de los siglos: la telepatía. Por tanto, afirmo que lo que realmente ocurrió en Babel fue que Dios selló la facultad telepática humana e inició el cumplimiento de la sentencia que anteriormente había pronunciado sobre la longevidad. Por esto los hombres dependemos del habla para comunicar nuestros pensamientos, y sin ella somos como mudos. Sin embargo, en unos pueblos más que en otros, en unas castas más que en otras, en unos individuos más que en otros, aún surgen chispas de aquel don perdido... si un sujeto está dotado de forma innata con una alta inteligencia, intuición, empatía y espiritualidad y además se inicia en un estudio esotérico serio, puede llegar a experimentar trances telepáticos y clarividentes. Migajas y pocas, seguro pero como bien dice el refrán "en el país de los ciegos el tuerto es rey", y qué decir de una humanidad atrofiada que en no pocos casos ni siquiera posee cuencas oculares, y por tanto la esperanza de ver... prueba de esto es la existencia del tipo humano "borrego" que es un tipo espiritualmente degenerado: un tipo interiormente hueco, una miserable existencia sin sentido ni propósito disfrazada ocasionalmente de opulencia y de vanagloria mundana. Dios no creó al hombre para esto, y debería hacernos reflexionar hasta qué punto ha llegado nuestra caída, y lo inermes que por nosotros mismos estamos hoy día ante la magia y el saber de los primeros nacidos caídos en la Mácula, lo que llamamos nefilim (ángeles caídos, distintos de los gigantes anakim). Tienen dos príncipes, y difieren en el método con el que pretenden dominarnos: Mefisto (Héspero) nos ve como animales racionales, Helel (Eósforos) como marionetas wannabes, y lo peor es que, sin Dios, ambos tienen razón en la inmensa mayoría de los casos. 
Guiados seamos por Cristo, que Su Luz nos ofrezca lámpara en el Camino de Tinieblas que es la Maculación,
Aryan

3 comentarios:

Pedro Agudo dijo...

Buenas noches Aryan: este artículo es muy interesante y difícil de abordar, pues no admite opiniones sencillas. La gran pregunta es, si el lenguaje surge por medios puramente humanos, o la revelación es la que impulsa a reconocer que todas las lenguas tienen un mismo origen, o sea, entre lo que los antiguos lingüistas consideraban una primera lengua primitiva que confirmaba su origen divino, dando lugar a otras lenguas madres que aglutinan muchas analogías y parecidos, de siempre ha existido tres escuelas filológicas que aportan cada una la explicación de la aparición del lenguaje. La escuela teológica y tradicionalista que nos presenta la convicción del origen divino del lenguaje a través de la revelación directa de Dios en el hombre. Curiosamente la escuela racionalista está de acuerdo en el origen divino de la facultad de hablar , pero con la variante de que el sistema de signos fue debido a la naturaleza espontanea y las facultades del hombre por sí sólo. Y luego tenemos a los evolucionistas que afirma que el lenguaje humano es hijo de la lenta y progresiva evolución de los seres. El debate está servido, es complicado y hay gusto para todos. En un sencillo y sarcástico artículo que escribí sobre Rousseau dije esto, que ahora repito aquí

-Los incondicionales de Rousseau siempre nos dicen que el filósofo afirmaba que la revelación era una especie de "blasfemia" para la razón, (Os imaginais a Rousseau llegar a esta conclusión) el mismo se vio obligado a confesar que el origen del lenguaje es inexplicable sin la revelación. Afirmaba que era imposible que las lenguas se formasen por medios puramente humanos. (-Ensayo sobre el origen de las lenguas. J. J. Rousseau-) Esta misma opinión la hace en unas cartas dirigidas a su amigo Giradin.
Lo esencial estriba en saber, si es la mente, a través del cerebro el que impulsa los estímulos y manda sobre el lenguaje, o si es el lenguaje el que ha forzado a la mente y al cerebro a activar centros y zonas claves que desarrollan el lenguaje, siendo los sentidos los que impulsan esta actividad (recordemos la estatua de Condillac) al igual que lo hace sobre determinados actos y sentimientos.
Como podemos comprobar la cosa no es tan sencilla como para llegar a conclusiones.
Hasta el mismo Rousseau, racionalista hasta la médula, la causalidad del lenguaje lo tenía claro, pero es a partir de ahí cuando surge el enigma.
Saludos

Aryan dijo...

Buenas noches Pedro: gracias por tus palabras, si consideras necesario extenderte en pormenores hazlo con total tranquilidad, tal como hago yo cuando lo necesito (y suelo necesitarlo habitualmente). A estas 3 escuelas filológicas yo las asimilo con las 3 posturas (muy básicas) espirituales: teísmo (afirmación de Dios), agnosticismo (que lleva bien al teísmo bien a la idolatría de la duda) y ateísmo (satanismo en sentido cabalístico de negación de Dios). En esencia, la primera postura implica creacionismo (origen sobrenatural de la Creación) mientras la tercera implica evolucionismo (origen natural-mundano de la Creación, o reducción a la materia): la segunda es deliberadamente ambigua y varía más dependiendo del individuo y su evolución espiritual. De entrada te diré que considero a la filología oficial, así como a las ciencias mundanas en general poco más que directrices e hipótesis, no leyes y realidades: por ej cuando afirman que de existir un lenguaje primordial este se basaría en las lenguas fétidas de los negros africanos, argumentando en base al ingente número de fonemas que suelen poseer estas lenguas en comparación con la supuesta “simplicidad” de las lenguas de los pueblos civilizados: estos cripto-afrocentristas (espero que inconscientes) parecen olvidar que gran parte de esta supuesta “elaboración” fonética deriva de rasgos más propios de animales que de hombres, como es la nasalización sistemática (lenguas níger-congo) o los chasquidos (lenguas joisanes): es como si yo “enriqueciera” el español haciendo de las onomatopeyas sinónimos, por poner un ejemplo. Por otro lado, si la “evolución” de las lenguas es esencialmente degradación e hibridación (son las jergas vulgares -influenciadas por los lenguajes foráneos con los que las poblaciones en cuestión entran en contacto- las que con el tiempo acaban predominando en capas sucesivas hasta el difuso “nacimiento” de una nueva lengua que solo puede calcularse en la ausencia de inteligibilidad con su ascendiente directo, sin lo cual se la considera un mero dialecto), difícilmente se explicaría como el latín, en comparación con la inmensa mayoría (sino todas) de las romances tiene muy pocos fonemas, y aún así es anterior y no a la inversa. Siento si me he extendido demasiado acá pero es que cuando leí esa mentira afrocentrista en una fuente supuestamente “científica” casi me dieron náuseas del asco y la indignación. Retomando el tema, te diré que una de mis razones para defender la hipótesis de la telepatía es que en realidad las familias de lenguas (o las macrofamilias como la nostrática) no tienen en realidad ninguna relación entre sí que no pueda explicarse con unos pocos cognados muy básicos, y en cualquier caso no hay forma de demostrar que desciendan unas de otras. Entonces, la única conclusión teísta lógica es la esotérica, es decir, hilar sutilmente con la definición de lenguaje y contemplar la consecuencia, que es lo que expongo en el artículo.
...

Aryan dijo...

Respecto a tu cita, te diré que es revelador que incluso un icono progresista (liberalismo francés, posterior en 1 siglo y diferente por no decir opuesto al anglosajón, igual que la masonería francesa lo es respecto a la escocesa) y anticristiano como Rousseau (solvente a pesar de su amoralidad, a diferencia de los marxistas culturales, que suelen ser próximos a la oligofrenia) tenga que reconocer la realidad del teísmo: esto prueba que el Mal necesita utilizar cualidades del Bien para no caer en la estupidez más absoluta (que es lo que pasa actualmente). Respecto a Condillac, no tengo muy buena opinión de él, aunque resulta revelador del panorama de la Francia “iluminista” (el término parece una broma de mal gusto respecto a la realidad que representa) el que fuera acusado de “sobrenatural” por sus compatriotas hijos de Ahrimán.
Es cierto que una criatura limitada no puede llegar a una conclusión ilimitada (la Verdad Absoluta) por sí misma (aunque sí puede ser inspirada por Dios), pero esto no quiere decir que dentro de los márgenes de nuestras facultades no podamos aproximarnos más o menos mediante la meditación y la mística, pues la posición contraria solo lleva al más insostenible, contradictorio y nocivo relativismo “moral”. Sabes que hay textos “apócrifos” que dicen que la Torre de Babel fue destruida por un Tornado Divino, lo cual haría pensar si Dios no usaría el Viento para mover determinadas energías sutiles y sellar una parte importante de la capacidad psíquica humana.
Saludos