8 ago. 2011

Juana de Arco, una niña francesa

Cortesía de Libros Alegres; y gracias a Amigo por la recomendación.

 
Creo que Juana de Arco fue la última novela de Mark Twain y creo que es la última novela que he leído de un tirón.
Piense usted en una niña francesa. Un pobre llama a la puerta de su casa. Su padre -el padre de la niña francesa, claro- se irrita porque a nadie le gusta que llamen a la puerta en invierno a la hora de la cena. La niña ofrece su plato al pobre y el padre de la niña se irrita aún más:
-Este individuo -dice el francés, padre de la niña francesa- es un caradura.
Entonces interviene la niña en defensa del pobre que es una personificación de Francia:
-Seguramente este miserable pobre es -como usted dice, amado padre- un caradura. Pero es culpa de su cabeza, no de su estómago. Y no sería justo condenar al todo por la parte. Dar de comer al hambriento nos ganrá el cielo por el estómago del hambriento. Lo que él haga con su cabeza no es cuestión que deba preocuparnos. Por amor a mi Cabeza le cedo de buen grado mi cena a este caradura.
Piense usted en una niña francesa que conquista a los franceses por el estómago y por el patriotismo y lea usted esta novela en agosto, oiga.

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